#crp – Enfermedades de la Actitud

REALIZACIÓN PERSONAL – ENFERMEDADES DE LA ACTITUDTodo comienza con una idea, un pensamiento y aunque a veces se nos ocurren unas ideas realmente brillantes y trabajamos en ellas de una manera intensa y constante para de esta forma cambiar el rumbo de nuestras vidas, en oportunidades sentimos que no avanzamos, o si lo hacemos, vamos a un paso demasiado lento para nuestros deseos.

Es posible que lo que nos esté frenando es aquello que, normalmente dentro del ámbito del crecimiento personal, llamamos enfermedades de la actitud, que a diferencia de las enfermedades físicas que se presentan rápidamente y que son tratadas con los más modernos métodos de la medicina actual, las enfermedades de la actitud aparecen lentamente y muchas veces nos percatamos de ellas cuando ya están totalmente instaladas en nuestro ser.

El tiempo necesario para la curación de estas enfermedades depende de dos factores, en primer lugar, que tan avanzada esta la enfermedad y en segundo lugar, con que perseverancia o disciplina usted va a trabajar en pro de la erradicación de la infección. A continuación les menciono algunas de estas enfermedades y sus posibles curas.

LA PREOCUPACION

La desgracia que sufren las víctimas de este mal es que inevitablemente desperdician mucho tiempo y energía defendiéndose de, o preparándose para muchas cosas que jamás ocurren. La mayoría de las cosas que nos preocupan, ni si quiera ocurren. Es por ello que la preocupación es un mal mortal que causa muchos problemas, incluyendo problemas de salud, familiares y económicos. Se podría decir que la persona que sufre de preocupación tiene una actitud pesimista ya que siempre espera un desastre eminente, no disfruta de la vida y aunque logre sus metas y objetivos no se sentirá satisfecho porque siempre anticipa su fracaso. Muchos preocupados de profesión, llegan incluso a sentirse orgullosos de su mal, ya que no saben distinguir entre ser responsables y estar preocupados. Las responsabilidad es el acto de responder cabalmente en el momento en que se presenta un problema; la preocupación es anticipar el problema de una manera negativa ya que si fuese positiva, no seria preocupación sino esperanza. Vivir esperanzado es la cura para la preocupación. ¿Cómo hacerlo? Tome lápiz y papel y haga una lista de las cosas que le preocupan en este momento. Luego pregúntese: ¿Qué sería lo mejor que podría pasar? Y al tener la respuesta, comience a imaginar ese resultado, mientras más lo imagine, mas esperanzas logrará y menos preocupaciones tendrá.

LAS QUEJAS

El pasatiempo favorito de muchas personas es quejarse. Se quejan en la oficina, en la casa, en el supermercado y en la calle. Se quejan de cualquier cosa con cualquier persona que les preste un momento de atención.
La enfermedad de la queja tiene muchos precios a pagar. En primer lugar, a nadie le gusta escuchar a orea persona que se queja constantemente de las cosas, las personas quejonas no son populares, por el contrario, cada día ven como su círculo de influencia se va cerrando. En segundo lugar, quejarse no es más que perder el tiempo, nada cambia con la queja, nada se soluciona. En tercer lugar, la persona que se quejan, siempre encuentran más cosas por las cuales quejarse, por lo que esta enfermedad se convierte en un espiral descendente que lleva al “quejoso” a cada día estar más inconforme, sentirse peor y más solo.
Lo invito a que las próximas veces que piense quejarse, se pregunte: ¿Hay algo que pueda hacer para solucionar la causa de mi queja? Si la respuesta es un profundo si, entonces hágalo de inmediato, si la respuesta es un no, entonces no se queje y acepte esa situación como algo que por ahora es así.

LA INDECISION

La indecisión es producto de nuestro temor al fracaso ya que nos causa tanto miedo equivocarnos que a veces resulta preferible no tomar ningún tipo de decisión, lo que nos pone a permitir que otros elijan y decidan por nosotros. Al final perdemos la capacidad de dirigir o controlar los acontecimientos de nuestra vida. La vida buena está repleta de retos y siempre se requiere que tomemos decisiones. Si bien es cierto que corremos el riesgo a equivocarnos, no es menos cierto que también podemos ser asertivos en nuestras decisiones y triunfemos. Todo mejora con la práctica, hasta su capacidad de tomar decisiones. Atrévase, experimente el decidir, empiece con pequeñas decisiones y siga practicando hasta que sea capaz de tomar decisiones grandes. Analice las circunstancias y también déjese llevar por su intuición, pero decida.

LA INDIFERENCIA

La indiferencia nos hace ver la vida desinteresadamente y sencillamente nos dejamos llevar por los acontecimientos. Lamentablemente este estilo de vida, tarde o temprano, nos lleva a un lugar que se llama zona de confort. Dentro de sus paredes grises no hay desafíos, adversidades, desilusiones, oportunidades, ni crecimiento. Nos sentimos seguros, protegidos y a salvo. Nada nos puede afectar para bien o para mal, simplemente porque no nos llega. No respondemos a las voces del mundo exterior, ni a nuestras voces internas. Enójese o emociónese. Hártese o entusiásmese. Siéntase mal o feliz, pero sienta algo. Los logros humanos son producto de las emociones intensas. La reacción precede a la acción, así que, emociónese.

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Francisco Giménez
Master Trainer
@crpersonal.com

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